Lanzamiento de la discusión ciudadana

El martes 10 de noviembre de 2015, en la Sala Pasaje Acuña de Figueroa del Palacio Legislativo, se realizó el lanzamiento de una nueva etapa del Plan Nacional de Cultura, que estará convocando a colectivos artísticos, sociales, gremiales y la ciudadanía toda a participar de esta instancia para aportar sus visiones, necesidades, expectativas en el camino hacia una ley de Cultura.

En la presentación el director Nacional de Cultura, Sergio Mautone, destacó el hecho de realizarla “en el Parlamento Nacional en el mes en que se están celebrando treinta años de la recuperación democrática (…) la Cultura encuentra hoy en este espacio un lugar para proyectarse, replantearse, lo que se convierte en una apuesta a los valores democráticos”. “Es desde todos los ámbitos de nuestra sociedad que debemos participar, para que todos y cada uno de los actores involucrados en la Cultura participen del proceso”.

También hizo referencia a que esta fase es parte de “un largo proceso” del que podrían rastrearse sus orígenes en la década de 1980, con “la revista La Plaza que se convirtió en su momento en un faro. Desde allí Gonzalo Carámbula, junto con otros promovía la necesidad de un ámbito de discusión pública en el que convergieran todos los actores de lo que él dio en llamar una Asamblea Nacional de Cultura”; debido a su preocupación permanente por esta temática y en reconocimiento al trabajo realizado es que se designó con el nombre de Gonzalo Carámbula a esta etapa del proceso.

“La intención de este plan es precisamente encontrar puntos de consenso entre todos los actores para poder delinear aspectos estratégicos para la Cultura en este quinquenio y los años subsiguientes”.

Juan Carlos Barreto, director de Cultura de la Intendencia de San José, y coordinador de la Red de Directores de Cultura de todo el país, hizo hincapié en la importancia de que estuviera representado en este lanzamiento el interior del país, “cuando pensamos en políticas culturales debemos hacerlo a nivel nacional”, “para nosotros es fundamental tener participación en este Plan Nacional de Cultura, para que aunque los gobiernos pasen habrá ideas que permanezcan”.

El diputado Alejandro Sánchez, actual Presidente de la Cámara de Representantes, dijo que este plan deberá desde su desarrollo, su planificación, y su impacto ser concebido pensando en el futuro y en “cómo incluimos en el futuro a todos los territorios, pensando a la Cultura como un derecho humano y a los ciudadanos como sujetos portadores y creadores de Cultura”. “La Cultura es un asunto demasiado importante como para que la sociedad deje que los gobiernos definan y discutan qué hacer con la Cultura”.

“Nuestra sociedad es un crisol” y cada particularidad de nuestro país “debe formar parte de nuestra Cultura nacional”.

En representación de la comisión de Educación y Cultura del Senado estaría presente José Carlos Cardoso, a quien Constanza Moreira que ocupó su lugar, dirigió un saludo especial deseando su pronta recuperación. Moreira dijo que “la Democracia no hubiera podido recuperarse sin la resistencia cultural formidable que tuvo este país contra la dictadura y en esta memoria a treinta años de Democracia puedo decir que hay más y mejor Historia en las manifestaciones visuales, escritas, musicales que han quedado de esa época que en los libros”. “Por eso, en este aniversario, vaya si tendremos que celebrar la creación de un Plan que es en realidad el punto de llegada de esfuerzos acumulados a lo largo de muchos años (…) que nos llevará a votar la mejor ley de Cultura que podamos en este período legislativo”.

Al cierre de la actividad, la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz dijo que la ley de Cultura que se desprenda de este proceso, deberá consolidar a la Cultura “que es el cerno mismo del desarrollo” ocupe un lugar central para el desarrollo de todas las disciplinas que hacen a la vida ciudadana con mejor calidad e inclusión social”.

“Nuestros estamentos de trabajo del Ministerio de Educación y Cultura, que están hoy aquí presentes acompañando a la Dirección Nacional de Cultura, volcando el esfuerzo para que el plan sea de la mejor calidad posible”. “Creemos que en todos los órdenes de la vida es necesario un plan, y es necesario tener definiciones, objetivos, metas y prioridades de metodología para abordar las tareas y las actividades necesarias para la consecución de productos que tengan indicadores de ejecución y de impacto”.